Nicholas Roerich

Hermano, dejemos lo que es transitorio,
Pues de otra manera no tendremos tiempo
De pensar en eso que todos estiman
Que es inmutable
Piensa en lo eterno.

Roerich

Pintor, promotor de la cultura y la paz, expedicionario, investigador arqueológico, filósofo, escritor. En todos estos campos floreció el talento creador de Nicolás Roerich, nacido en Rusia en 1874 y fallecido en India en 1947. Estaban tan interrelacionadas estas actividades en él, que se complementaron y crecieron hasta convertirse en una valiosa contribución a la cultura mundial.

“Sus admirables pinturas nos sorprenden por su riqueza imaginativa, por la fina percepción del color y por la forma como reflejan la misteriosa grandeza de la naturaleza de los Himalayas”. Este sentimiento que produce el contacto con la belleza fue expresado por Albert Einstein en una carta a Roerich, en 1931, en la que le escribió: “Admiro sinceramente su arte y en forma tal que no exagero al decir que los paisajes nunca me han impresionado tan profundamente como los de sus pinturas”.

Roerich

Nicolas Roerich, iniciador de la Bandera de la Paz, es uno de esos genios representativos de Hombre Universal, que enaltecen al Ser Humano, siendo verdaderos portadores de la Luz Divina.

Durante su vida y a través de su legado, se muestra su ideal, en lograr la unidad dentro de la diversidad, que la evolución depende de la síntesis del conocimiento en todos los campos, y que la Paz unifica en lo más elevado y sagrado a todos los seres humanos.

Roerich

Pero si bien la Bandera fue creada para proteger los monumentos artísticos que conforman el patrimonio de la humanidad, es hoy, en los momentos dramáticos que vivimos, que la Bandera de la Paz cobra su profundo significado, hablando a las conciencias para preservar no sólo los tesoros artísticos sino los valores espirituales, que ayudarán a conservar la vida misma de nuestro planeta.

Roerich

Dirigiéndose a los participantes del encuentro memorable del 15 de abril de 1935, Nicholas Roerich escribió:

“¡Que ondeé la Bandera de la Paz sobre los centros de luz, sobre los altares y baluartes de la espiritualidad! ¡Que en las islas solitarias de la belleza, sobre los desiertos y aún ahí fructificará la semilla mágica!. ¡Resplandecerá la Bandera de la Cultura, llena de clara luz del corazón!. La Bandera de la Paz ondeará siempre en el espíritu y en el corazón!. Amén.

Pensamientos

Roerich

“Si dirigimos todas las fuerzas de nuestro espíritu en la dirección correcta, la envoltura material del trabajo también se moldeará en forma natural,como lo muestran incontables ejemplos. Pero una cosa es necesaria para el triunfo: uno debe disparar la flecha del esfuerzo total, invencible y absoluto”.

Roerich

Mira hacia las alturas y abre tus alas como el conquistador de la predestinada Luz.
¿Qué creatividad es posible sin las Torres de la Belleza y el Conocimiento, sin los tesoros de la Dicha?

Roerich

Cada ascenso está relacionado con un estado mental creador.
El lenguaje creador es ese idioma universal que el corazón sabe comprender.

Roerich

Tengamos los sueños de un creador. En ellos no hay embriaguez ni vacilación, sino el inmutable conocimiento acopiado en las profundidades de nuestro espíritu.

La felicidad de quien emplea el poder del pensamiento está en la labor incesante, en la actividad creadora, porque toda la existencia puede ser creada en belleza.

Roerich

El sentido creador es el principio rector de la vida.
Sin creación la vida no existe.
La creatividad en toda su múltiple variedad introduce una corriente apacible y unificadora en toda la constructividad de la vida.
La idea de la nobleza y dignidad del pensamiento es un signo del verdadero impulso creador producido por la chispa Divina en el espíritu del hombre.

Roerich

Es urgente recurrir conscientemente al pensamiento creador, a la luminosa creatividad, comprendiéndola no como una lejana abstracción sino como una necesidad vital impostergable.
La labor diaria crea energía, nos acerca al ritmo cósmico y ayuda a encender los fuegos internos… ¡Con qué cuidado debemos resguardar los muros de esas fortalezas creadas por una infatigable labor diaria!

Roerich

Recuerda a la Belleza. ¡No apartes su imagen de la vida y llama activamente a otros a esta fiesta de dicha!
Belleza y en Espíritu se multiplicarán nuestras fuerzas.

Roerich

Uno debe aferrarse a la Dicha e infundirla activamente en la vida diaria. ¿De qué otra forma puede uno transformar en belleza la rutina de cada día? ¡Sólo mediante esta Gran Dicha! ¡Qué magnífica palabra! Porque esta realización hace milagros.

Roerich

Agudicen su atención. Aprendan, en las pequeñas cosas, a intensificar su concentración y a estar siempre alertas, para que en el momento requerido no se vean ensombrecidos por sus propios pensamientos nebulosos e insignificantes.

Roerich

No se trata de soñar sino de corporificar los pensamientos. Los sueños vuelan lejos, hacia etéreos océanos sin orillas, mientras que los pensamientos corporificados crean sustancia e impregnan el espacio con las próximas creaciones.

Roerich

Cuando hablo de la Belleza, de las profundidades del corazón, pienso ante todo en los hermosos pensamientos creadores, los cuales se deben cultivar como las más delicadas flores. Debemos regarlos permanentemente con las alegres corrientes de la Dicha. Debemos aprender diariamente a pensar con claridad y benevolencia. Debemos nutrir las aspiraciones, esas pequeñas plantas que crecen y se elevan en el semillero del pensamiento.

Roerich

El ilimitado pensamiento creador impele al ser humano a desplegar sus alas y dar origen a hermosas formas y colores. Este pensamiento creador, adornado por leyes esenciales, hermoso en su poder constructor, eleva a la humanidad hacia su predestinada evolución y, tanto en los más sencillos corazones como en los estados y los continentes, establece el mismo sentido de la Belleza, aquello que mantiene nexos esenciales con todas las edades y personas.

Roerich

Aquel que, pese a todas las dificultades que lo agobian, se esfuerza por avanzar en la senda de la luz, cumple con la tarea vital de la evolución. No podemos permanecer inertes. O avanzamos o tendremos que retroceder a disgusto. Avanzar significa crear con todos los medios y posibilidades, en pensamientos y acciones, e introducir la luz creadora en todos los aspectos de la vida.

Roerich

¡Lleno de amor, crea, crea… y crea! En esta constante creación obtendrás la sabiduría de la dicha. El día te resultará demasiado corto para expresar lo que tu espíritu quiere que manifiestes… En tu creación sentirás siempre la más alta responsabilidad ante el gran infinito… La capacidad de crear, ayudar y dar llenará todo tu ser y, pese a las dificultades ocasionadas por la oscuridad y la ignorancia, transformará tu vida en una dicha constante. Este gozo creador te traerá el pan para el mañana.

Roerich

Con nuestros más recónditos pensamientos moldeamos nuestras acciones futuras…¡Con la sagrada palabra “pensamiento” estamos pronunciando una fórmula de máximo poder! Sin embargo, ¡cuán raramente nos damos cuenta del poder dinámico del pensamiento! ¡Cuán raramente lo controlamos y dirigimos por canales adecuados!… Debemos recordar que cada pensamiento queda registrado en el espacio. Así que lo principal es crear en el pensamiento.. reflejando nuestros mejores poderes creadores.

Roerich

Es realmente hermoso, en medio de las agitaciones de la vida, en las olas de los problemas sociales no resueltos, volver nuestra mirada hacia las fulgurantes antorchas de todas las edades. Es hermoso estudiar las vidas de los grandes buscadores y de los grandes realizadores, considerándolos como ejemplos de valentía, energía inagotable y tolerancia. Es hermoso, a través de las insondables profundidades del amor y la tolerancia, comprender los grandes movimientos de las almas refinadas, esas almas que conectan los grandes conocimientos con las más altas aspiraciones.

Roerich

Es hora de atrevernos. No tengamos miedo de aspirar a las grandes alturas. Desde las cumbres podemos contemplar mayores distancias. De las cumbres provienen los mandamientos, los héroes y las realizaciones. La aspiración es radiante. La flamígera aspiración es el umbral de la Dicha.

Roerich

Así como un jardinero es responsable de su jardín, la humanidad es responsable del planeta que le ha sido confiado. La humanidad no tiene derecho a manchar, ensombrecer ni pervertir la gloriosa sublime creación… Sintamos de corazón que somos colaboradores para el acrecentamiento de la vida y la profundización del conocimiento. Tenemos ante nosotros un inconmensurable campo de trabajo y cada cual tiene posibilidades ilimitadas, porque el acercamiento a la luz es ilimitado. Abandonemos los pensamientos de rivalidad, porque en el infinito hay suficiente espacio para todos.

Roerich

¿Cuál es el mejor medio para alcanzar la felicidad?… la Belleza. Los seres humanos estamos divididos en infinidad de experiencias y sin embargo en todas partes existe el mismo sentimiento hacia lo bello… No me refiero solamente a la belleza en el arte, ni a alguna expresión artística, musical o teatral, sino al Sentido de la Belleza. Y tenemos el deber de introducir esta gran concepción en nuestra vida.

Roerich

Debemos recordar cómo aplicar el arte en la vida diaria. Podemos infundirle belleza incluso a la labor de limpieza de los pisos, porque ningún arte verdadero es pequeño. Repitiendo constantemente “hermoso, hermoso, hermoso” empezamos a ser constructivos.

Roerich

Cuando nos acercamos de corazón a corazón, todas las estructuras superficiales son reemplazadas por la directa comprensión.

Roerich

Mediante el aprecio y el esfuerzo constructor, el corazón puede cruzar los abismos de la ignorancia y el agravio y puede reemplazar las grietas desoladas por parajes con las más alegres flores.

Roerich

Cuando tocamos el corazón —ese Reino de Luz— tocamos el verdadero tesoro.