Conócete a ti mismo – Nosce te ipsum

CONÓCETE A TI MISMO – NOSCE TE IPSUM

“Te advierto, quien quiera que fueres, ¡Oh; tú que deseas sondear los arcanos de la naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera! Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿Cómo pretendes encontrar otras excelencias? En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros. ¡Conócete a ti mismo y conocerás al universo y a los dioses!”. Inscripción en el frontispicio del Templo de Apolo en el Monte Parnaso, Grecia; 2500 a.C.

CONÓCETE A TI MISMO – NOSCE TE IPSUM

Para el pensamiento Platónico, el Individuo, es aquella parte “indivisa” que subyace en todo Ser Humano, la chispa divina que guardamos en nuestro interior, inmortal e incorruptible, pero recubierto de elementos carnales y psicológicos de nuestra Personalidad mortal.

CONÓCETE A TI MISMO – NOSCE TE IPSUM

La recomendación de este aforismo “Conócete a ti mismo” es en profundidad esencial para la búsqueda de las leyes que rigen la Vida, para sumergirnos en el misterio del alma humana, e intuir por qué estamos aquí, de dónde venimos, hacia dónde vamos.

Para conocernos a nosotros mismos, nuestras cualidades internas, el sentido de la medida y de la ecuanimidad, la capacidad de renovación y de fuerza de voluntad, la estabilidad en medio de las tormentas de la vida, aprender a ser objetivos ante las corrientes psíquicas de las modas y opiniones colectivas, tender hacia la comprensión profunda y la belleza de la autenticidad sin máscaras.

Si en el objetivo del estudio de las humanidades se buscara el camino hacia el centro de uno mismo, el desarrollo de nuestra natural dignidad, a reconocerse e iluminar la vida desde una dimensión de la razón y del alma, entendiendo que la vida exige una continua capacidad de amar y de dación, la Humanidad sería una gran familia en el estado natural del alma humana que es la fraternidad.

“¿Conocerme a mí mismo? Si lo hiciera, saldría corriendo espantado” Goethe.

«pues la cosa es como sigue: ninguno de los dioses ama la sabiduría ni desea ser sabio, porque ya lo es, como tampoco ama la sabiduría cualquier otro que sea sabio. Por otro lado, los ignorantes ni aman la sabiduría ni desean hacerse sabios, pues en esto precisamente es la ignorancia una cosa molesta: en que quien no es ni bello, ni bueno, ni inteligente se crea a sí mismo que lo es suficientemente. Así, pues, el que no cree estar necesitado no desea tampoco lo que no cree necesitar». 

(PlatónBanquete, 203e-204a).

“El peligro del pasado era que los hombres fueran esclavos. Pero el peligro del futuro es que los hombres se conviertan en robots”

Erich Fromm.

El aforismo griego “Conócete a ti mismo” (que en griego clásico es γνωθι σεαυτόν, transliterado como gnóthi seautón) estaba inscrito en el frontispicio del templo del dios de la armonía, Apolo, en la ciudad griega de Delfos.

En latín, el aforismo se presenta como temet nosce o bien nosce te ipsum .

Recomendable las siguientes alegorías de Matrix:

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