La naturaleza desvelándose

“Ayuda a la Naturaleza y trabaja con ella, así la Naturaleza te considerará como uno de sus creadores y te prestará obediencia. Y ante ti abrirá de par en par las puertas de sus recintos secretos y pondrá de manifiesto ante tus ojos los tesoros ocultos en las profundidades de su seno puro y virginal, no contaminados por la mano de la materia. Ella muestra sus tesoros únicamente al ojo del espíritu, ojo que jamás se cierra y para el cual no hay velo alguno en todos los reinos. Entonces te indicará los medios y el camino, la puerta primera y la segunda y la tercera, hasta la misma séptima. Y luego te mostrará la meta, más allá de la cual hay, bañadas en la luz del sol del Espíritu, glorias indecibles que únicamente se pueden percibir con los ojos del alma”

La voz del silencio.   H. P. Blavastsky

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La Naturaleza desvelándose, 1899. Ernest Barrias (1841-1905)
Museo de Orsay, París.

Obra singular, en la cual, en su objetivo final, es decir, la recreación de lo bello, interviene tanto la función compositiva de los materiales como la propia realización. La naturaleza desvelándose, es una genialidad  tallada con esmero, como es la naturaleza, una sinfonía de sustancias y esencias un festival de forma y color. Una sinfonía de piedras y materiales diferentes armónicamente conformados es  lo que nos sugiere esta sorprendente escultura de Louis-Ernest Barrias.