Esculturas decorativas. Art Déco, el arte de la belle epoque.

El Art Déco fue un estilo amplio y heterogéneo que abarcó todas las disciplinas artísticas dejando maravillosos ejemplos en arquitectura, interiorismo, mobiliario, joyas, pintura y artes gráficas, encuadernación, moda, vidrio, cerámica, escultura…

Especialmente en las décadas de 1920 a 1940, el estilo art déco se difundió ampliamente en Europa, siendo en 1925, a partir de la Exposición Internacional de París, cuando recibiría por primera vez el nombre de art déco.

El art déco constituyó un grito a la vida y a las ganas de vivir, refleja el sentimiento de la sociedad de entreguerras.

Es un estilo ecléctico, influido por una multiplicidad de fuentes de culturas muy diversas, y que se encuadra junto con otros estilos, dentro de lo que se ha denominado el modernismo. En sus representaciones humanas, a destacar:

  • La figura femenina: Dentro del art déco la figura de la mujer ocupa un lugar fundamental dentro de la iconografía, pero el prototipo que se proyecta es muy diferente del usado en periodos anteriores. Se produce un intento de proyectar la imagen de una mujer moderna y atlética, dinámica, que rompe con ciertas normas sociales, que se integra y participa de la vida social. En cierta manera se proyecta la imagen de una mujer mucho más liberada que en épocas anteriores.
  • La figura masculina: La imagen del los hombres también intenta mostrar “modernidad”. se representan hombres gimnastas, obreros, de clase socio económica diversa. En general la representación de la figura humana es esbelta, desprende distinción y cierta seriedad.

Aunque fue probablemente la austeridad que vino impuesta como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial lo que ocasionó la decadencia de este estilo, sin embargo, ha generado una importante influencia en todas las ramas del arte del siglo XX.