El museo del silencio

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

En Paz (Amado Nervo)

El museo del silencio

La muerte ha calado como tema de reflexión en la mente de la mayoría de  personas en algún momento de su vida. Algunos han reflejado por escrito sus pensamientos al respecto, dejándonos interesantes reflexiones al respecto:

“Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.” Platón

“Si todavía no sabemos qué es la vida, ¿cómo puede inquietarnos la esencia de la muerte?” Confucio

“Así como una jornada bien empleada produce un dulce sueño, así una vida bien usada produce una dulce muerte.” Leonardo da Vinci

 “La muerte no es más que un cambio de misión.” León Tolstoi

“En otro tiempo, intenté convencerme de que no hay vida después de la muerte, pero me he descubierto incapaz de hacerlo.” Douglas Coupland

 “No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y más alegre.” Stefan Zweig

Continuando el Museo del silencio I algunas imágenes destacadas de la historia del arte funerario: