El arte esculpido / el arte de esculpir

“Regresa a ti mismo y mira; si aún no te ves bello, haz como el escultor de una estatua que debe llegar a ser hermosa: quita, raspa, pule y limpia hasta que hagas aparecer un bello rostro en la estatua.También debes retirar todo lo superfluo, enderezar todo lo tortuoso, limpiar todo lo oscuro. Abrillántala y no ceses de esculpir tu propia estatua hasta que aparezca en ti el divino resplandor de la virtud, hasta que veas la sabiduría en pie sobre su sagrado pedestal”.
Plotino, siglo III d.C.

Desde tiempos remotos el ser humano ha tenido la necesidad de esculpir, por motivos rituales, mágicos, funerarios y religiosos.

… el escultor saca todo lo superfluo y reduce el material a la forma que existe dentro de la mente del artista.

Destaco en la imágenes posteriores, entre tantas maravillas que se han realizado, algunos detalles de la historia estética de la escultura en mármol.

La escultura en mármol

Frente a otras piedras usadas en escultura, el mármol presenta como cualidad destacada una superficie traslúcida en un grado tal que la asemeja en cierta forma al aspecto de la piel humana, dando a las esculturas de mármol una profundidad visual bajo su superficie que permite un notable “realismo” o verosimilitud en las representaciones de figuras humanas. Otras grandes ventajas son, la mayor finura de la granulometría del mármol y la relativa facilidad en su talla, que permite detalles mínimos (como representar cabellos) y pulimento (hasta las texturas más finas).  A medida que transcurre el tiempo, las esculturas en mármol se hacen más sólidas y durables.