Esculturas en bronce

Sobre el 3600 a.C., se desarrolló la técnica cire-perdu (cera perdida) en Mesopotamia y en Egipto que permitió modelar objetos de bronce. La tecnología metalúrgica de la fabricación de bronce es uno de los hitos más importantes de la historia de la humanidad pues dio origen a la llamada Edad de Bronce. El bronce fue la primera aleación fabricada voluntariamente por el ser humano: se realizaba mezclando el mineral de cobre (calcopirita, malaquita, etc.) y el de estaño (casiterita) en un horno alimentado con carbón vegetal. El resultante de la combustión del carbón, que se oxidaba formando dióxido de carbono y producía la consecuente reducción los minerales de cobre y estaño a metales.

8 famosas y destacadas esculturas en bronce

1- La mirada del auriga

El Auriga de Delfos es uno de los escasos bronces griegos conservados. Encargado por Polyzalo de Gela, que quiso con él conmemorar la victoria de su cuádriga en los Juegos Píticos del año 474 a.c.  Su autor posiblemente pudo haber sido el famoso broncista Pythágoras de Rhegion, o quizás Sotades. En la actualidad se expone en el Museo Arqueológico de Delfos.

Al contemplar el auriga destaca su mirada, los bucles del cabello, los pliegues de su túnica, la minuciosidad en el trabajo va de más a menos, de cabeza hasta unos pies firmes que sujetan al hombre a su carro.

La denominación de estilo severo hace referencia a la transición entre la escultura arcaica y la clásica. los especialistas hablan de una actitud impasible, el estadío siguiente al arcaísmo de los kouroi. El auriga ha perdido la sonrisa arcaica, pero ha ganado en HUMANIDAD.

La mirada del auriga de Delfos son unos OJOS ABIERTOS A LA INMORTALIDAD: se ha trascendido a sí mismo.